Aprovecha el día

No dejes que termine sin haber crecido un poco, sin haber sido un poco feliz, 
sin haber alimentado tus sueños.

No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho de expresarte que es casi un deber.

No abandones tus ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y la poesía sí pueden cambiar el mundo.

Somos seres humanos llenos de pasión.
La vida es desierto y es oasis.
Nos derriba, nos lastima, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.

No dejes nunca de soñar, 
porque sólo en sueños puede ser libre el hombre.

No caigas en el peor error, el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.

No te resignes. 
No traiciones tus creencias. 

Todos necesitamos aceptación, pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.

Disfruta el pánico que provoca tener la vida por delante.
Vívela intensamente, sin mediocridades.

Piensa que en tí está el futuro y en encontrar la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes pueden enseñarte.

No permitas que la vida te pase a tí sin que la vivas…

– Walt Whitman

Tributo a la Vida

Gracias, Vida, por el día de HOY!
Sé que este día es mi oportunidad de guardar
los buenos recuerdos del pasado y conservarlos
como presentes, que me hubieron hecho sonreír.

Sé que este día me da la oportunidad de dejar
para atras todo aquello, que yo permití que
me hiciera llorar,
y que podré conservar conmigo
las lecciones que yo aprendí.
 
Sé que esas lecciones me hicieron más fuerte
para vivir el día de HOY.

Sé que, sea como sea,
así como tantos otros ya pasaron,
este día también pasará.

Gracias, Vida, por darme una jornada de 24 horas,
por traerme -como mínimo- 24 lecciones más.

Gracias por darme la conciencia de que el día
de ayer me trajo informaciones que HOY
puedo usar o dejar fuera.

Y gracias, por encima de  todo,
por probarme cada día que el mañana, es algo que está fuera de mi control,
no pudiendo ser blanco de  flecha de  preocupación
que ciertamente se perdería.

Gracias, Vida,
por enseñarme HOY que aún
no existe el futuro,
que ya no existe lo pasado,
y  que yo sólo puedo actuar en el momento presente,
confiando a  las manos de  Dios
todo lo que para mí fue planeado!

Silvia Schmidt

El ser humano también tiene alas

Las alas de los seres humanos no son visibles, nuestras alas pueden crecer o no, algunos las desarrollan, otros no las dejan crecer, las ocultan o las ignoran. Al contrario de lo que muchos piensan, éstas no se sitúan en nuestra espalda, sino en nuestra mente, nuestro corazón, nuestra mirada, tacto, olfato, oído y gusto, esos siete sentidos que dan forma a lo que fuimos, somos y seremos.

Igual que esas alas, la personalidad de cada uno se ha de cultivar con el paso de los años, lo mismo ocurre con el cariño, que ni con la llegada de la muerte desaparece. Aunque una persona se vaya y nuestros cinco sentidos no la puedan captar, aún nos quedan esos dos que sí lo pueden hacer, es cierto que no se puede probar lo que estoy diciendo pero sí sentir.

Aquellas personas que no dejaron desarrollar esas alas, son incapaces de sentir, de sentirse, su vida es plana y sus logros materiales. Nunca serán recordados por mucho tiempo porque no fueron capaces de dejar huella. Pero aquellas personas que no sólo volaron sino que nos hicieron volar con su compañía, esas sí que serán eternas en nuestro recuerdo, vivo recuerdo.

Aunque muchas lágrimas bañen el tuyo, lo único que saldrá a flote es el tremendo amor que te tengo

Lo que he aprendido en la vida

He aprendido que no puedo hacer que alguien me ame, solo convertirme en alguien a quien se pueda amar; el resto ya depende de los otros.

He aprendido que por mucho que me preocupe por los demás, muchos de ellos no se preocuparán por mi.

He aprendido que puede requerir años para construir la confianza y únicamente segundos para destruirla.

He aprendido que lo que verdaderamente cuenta en la vida, no son las cosas que tengo alrededor sino las personas que tengo alrededor.

He aprendido que lo más importante no es lo que me sucede sino lo que hago al respecto.

He aprendido que hay cosas que puedo hacer en un instante que
ocasionan dolor durante toda la vida.

He aprendido que es importante practicar para convertirme en la persona que yo quiero ser.

He aprendido que es muchísimo más fácil reaccionar que pensar…
y más satisfactorio pensar que reaccionar.

He aprendido que siempre debo despedirme de las personas que amo
con palabras amorosas; podría ser la última vez que los veo.

He aprendido que puedo llegar mucho más lejos de lo que pense posible.

He aprendido que soy responsable de lo que hago, cualquiera que sea
el sentimiento que tenga.

He aprendido que o controlo mis actitudes o ellas me controlarán a mi.

He aprendido que aprender a perdonar requiere mucha práctica.

He aprendido que por bueno que sea el buen amigo, tarde o temprano me voy a sentir lastimado por él y debo saber perdonarlo por ello.

He aprendido que no siempre es suficiente ser perdonado por los otros;
a veces tengo que perdonarme a mi mismo.

He aprendido que por más apasionada que sea la relación en un principio,  la pasión se desvanece y algo más debe tomar su lugar.

He aprendido que con los amigos podemos hacer cualquier cosa –o no hacer nada– y tener el mejor de los momentos.

He aprendido que simplemente porque alguien no me ama de la manera en que yo quisiera, no significa que no me ama a su manera.

He aprendido que la madurez tiene más que ver con las experiencias que he tenido y aquello que he aprendido de ellas, que con el número de años cumplidos.

He aprendido que la verdadera amistad –y el verdadero amor– continuan creciendo a pesar de las distancias.

No desistas – Rudyard Kipling.

Cuando vayan mal las cosas como a veces suelen ir,
cuando ofrezca tu camino sólo cuestas que subir,
cuando tengas poco haber pero mucho que pagar,
y precises sonreír aun teniendo que llorar,
cuando ya el dolor te agobie y no puedas ya sufrir,
descansar acaso debes pero nunca desistir.

Tras las sombras de la duda,
ya plateadas ya sombrías,
puede bien surgir el triunfo,
no el fracaso que temías,
y no es dable a tu ignorancia figurarse cuan cercano,
puede estar el bien que anhelas y que juzgas tan lejano, lucha,
pues por más que en la brega tengas que sufrir.

¡Cuando todo esté peor, más debemos insistir!
Si en la lucha el destino te derriba,
si todo en tu camino es cuesta arriba,
si tu sonrisa es ansia satisfecha,
si hay faena excesiva y vil cosecha,
si a tu caudal se contraponen diques,
Date una tregua, ¡pero no claudiques!
“Porque en esta vida nada es definitivo,
toma en cuenta que: todo pasa, todo llega y todo vuelve”.

Tu amiga fiel

Cuando estés perdido bajo un cielo triste y gris 
y nada, nada te haga feliz, 
pon tu pensamiento en mí y nómbrame sin más, 
recuerda que siempre tendrás mi amistad. 

Háblame, búscame y al lugar que quieras iré, 
a tu lado, allí estaré. 

Todo lo que tienes que hacer, es sentir que no te olvidé, 
soy tu amiga, sí, tu amiga fiel. 

Cuando estés vencido y en ti no encuentres paz 
y al dolor te entregues por los demás, 
mira dentro tuyo y allí me encontrarás, 
soy esa pequeña luz de amistad. 

Háblame, búscame, y al lugar que quieras iré, 
a tu lado siempre, allí estaré. 
La distancia no existirá, para este cariño jamás 
soy tu amiga, sí, tu amiga. 

Ya sabes que en mi alma tienes lugar 
un puerto donde llegar, abierto para tus sueños, 
tus penas y sentimientos, y yo te lo ofrezco. 

Háblame, búscame, y al lugar que quieras iré, 
a tu lado siempre, allí estaré. 

Todo lo que tienes que hacer es sentir que no te olvidé, 
soy tu amiga, sí, tu amiga fiel.

– Carole King