Qué es un amigo…

Qué es un amigo
Amigo no es aquel que ríe contigo en tus momentos de felicidad… sino que llora contigo en momentos de tristeza…

Amigo es aquél que te dice la verdad! Que te dice tus errores para ayudarte a cambiarlos y está siempre contigo.
Amigo es aquél que escucha tus problemas, te aconseja y siempre está a tu lado.
Amigo es el que está dispuesto para compartir contigo alegría, tristeza y soledad.
Amigo es aquél que no te miente para estar bien contigo sino que te dice la verdad en la cara aunque nos haga llorar.

EN ABRIL, LAS AGUAS MIL – Antonio Machado

Son de abril las aguas mil.

Sopla el viento achubascado,
y entre nublado y nublado
hay trozos de cielo añil.

Agua y sol. El iris brilla.
En una nube lejana, zigzaguea
una centella amarilla.

La lluvia da en la ventana
y el cristal repiquetea.
A través de la neblina
que forma la lluvia fina,
se divisa un prado verde,
y un encinar se esfumina,
y una sierra gris se pierde.

Los hilos del aguacero
sesgan las nacientes frondas,
y agitan las turbias ondas
en el remanso del Duero.

Lloviendo está en los habares
y en las pardas sementeras,
hay sol en los encinares,
charcos por las carreteras.

Lluvia y sol. Ya se oscurece
el campo, ya se ilumina;
allí un cerro desaparece,
allá surge una colina.

Ya son claros, ya sombríos
los dispersos caseríos.
los lejanos torreones.

Hacia la sierra plomiza
van rodando en pelotones
nubes de guata y ceniza.

El Libro de tu Vida!!

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El día de tu nacimiento, cuando solo sabías llorar, recibiste mil besos y caricias, pero también un libro con las hojas en blanco, sin estrenar: ¡EL LIBRO DE TU VIDA! .

Desde aquel instante comenzaste a escribir la historia de tu vida. Ya llevas varias páginas. ¿Qué has escrito hasta ahora?.

A veces escribimos y escribimos y nunca ojeamos las páginas escritas.

Toma el libro de tu vida y repásalo durante unos minutos. Tal vez encuentres capítulos o páginas que te gustaría besar, algunas escenas te harán llorar, y al abrir alguna página amarilla o reciente, te entraran ganas de arrancarla. Se ve negra con salpicaduras de tinta.

Pero Pilatos te diría: ¡Lo escrito , amigo, escrito está!.

Tú lo has escrito con tu puño y letra. No con la tinta de una “bic” o de una pluma, sino con la tinta de tu libertad. “Tú mismo has forjado tu propia aventura”, decía el manco Lepanto. “Porque veo al final de mi duro camino que yo fui el arquitecto de mi propio destino”, sentencia Amado Nervo, quien prefiere la metáfora del arquitecto.

No arranques esas páginas, pide perdón si cometiste un error, para que así se borren todos tus garabatos y así podrás continuar escribiendo tu historia mejor que ayer.

¿Por qué no almacenar el libro de tu vida entre los Best Seller del mundo?.Aprovecha tu tinta porque tarde o temprano se te va acabar, y ¡no se venden repuestos ni en los kioscos ni en las librerías!

La vida es una y se vive una sola vez. La muerte cerrará tu libro.

Y al final solo pedirán tu libro, y alguien lo leerá o lo pasará en video, como las aventuras.

Todos somos arquitectos y novelistas, así que , amigo, borrón y cuenta nueva.

Comienza cuanto antes Tu Best Seller.

Cuando nació mi alegría…

Y cuando nació mi Alegría, la alcé en brazos y subí con ella a la azotea de mi casa, a gritar:

– ¡Venid, vecinos! ¡Venid a ver! Porque hoy ha nacido mi alegría: venid a contemplar este ser placentero que ríe bajo el sol.

Pero fue grande mi sorpresa cuando ningún vecino mío acudió a contemplar mi Alegría.

Y todos los días, durante siete lunas, proclamé el advenimiento de mi Alegría desde la azotea de mi casa, pero nadie quiso escucharme.

Y mi Alegría y yo estábamos solos, sin nadie que fuera a visitarnos.

Luego, mi Alegría palideció y enfermó de hastío, pues sólo yo gozaba de su hermosura, y sólo mis labios besaban sus labios.

Luego, mi Alegría murió, de soledad y aislamiento.

Y ahora sólo recuerdo a mi muerta Alegría al recordar mi muerta risa. Pero el recuerdo es una hoja de otoño que susurra un instante en el viento, y luego no vuelve a escucharse más.
©Khalil Gibrán Khalil

 

Rabindranath Tagore

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EL FIN de: Rabindranath Tagore

Me voy madre; es mi hora… Cuando en la oscuridad clareante de la madrugada solitaria tiendas tus brazos buscando a tu niño por tu cama, yo te diré: “¡El niño ya no está!”…
Madre, me voy.
Me convertiré en un aire delicado para acariciarte; seré las onditas del agua cuando te bañes, y te besaré y te besaré sin descanso. En las noches de huracán, cuando la lluvia suene en las hojas, oirás desde tu cama mi susurro, y mi risa brillará con el relámpago por tu ventana abierta.
Si, pensando en tu niño, te pasas las horas de la noche desvelada, yo te cantaré desde las estrellas: “Duerme, madre, duerme.” Vendré en el rayo de luna y me pasaré suavemente a tu cama y me echaré en tu pecho mientras duermes.  
Me haré un ensueño y por las rendijas de tus párpados me hundiré en lo más hondo de tu descanso; y cuando te despiertes sobresaltada y mires alrededor, saldré volando con un temblor de mariposa a la oscuridad.
En la fiesta grande de Puja, cuando vengan a jugar a casa los niños del vecino, fluiré yo derretido en la música de la flauta y latiré todo el día en tu corazón. Tía traerá regalos de la feria, y preguntará: “¿Y el niño, hermana, dónde está?” Madre, y tú le dirás dulcemente: “Está en las niñas de mis ojos, está en mi cuerpo, está en mi alma.”

LA HISTORIA DE HERMAN ROSENBLAT – La niña de las manzanas.

La historia de Herman Rosenblat Esta es una historia verdadera… que será pronto hecha en una película que se llamara The Fence, vale la pena leerla! Agosto 1942. Piotrkow, Polonia.El cielo estaba sombrío en aquella mañana, mientras esperábamos con ansiedad.

Todos los hombres mujeres y niños del Gheto Judío de Piotrkow’s fueron rejuntados en una plaza como un rebaño.Se esparció la noticia de que estábamos siendo removidos. Mi padre había fallecido recientemente de tifus, que abundaba en el abarrotado gheto.

Mi temor mayor era que nuestra familia fuese separada.’No importa lo que pase’,Isidoro mi hermano mayor, me murmuro, ‘no les digas tu edad. Diles que tienes dieciséis años. Yo era alto para un niño de 11 podría pasar por 16.
De esta manera seria considerado valioso como trabajador. Un SS se aproximo a mí, haciendo sonar las botas en las piedras del piso, me miro de arriba abajo, y me pregunto la edad. Dieciséis le dije. El me envió hacia la izquierda con mis tres hermanos y otros hombres jóvenes y saludables.Mi madre fue enviada a la derecha con otras mujeres, niños enfermos y gente mayor. Le pregunte a Isidoro, porque? El no me respondió. Corrí al lado de mama y le dije que me quería quedar con ella.’No’ me dijo firmemente. ‘Vete de aquí, no quiero verte, Vete con tus hermanos’.

Ella nunca me había hablado tan duramente, pero entendí: ella estaba protegiéndome. Ella me amaba tanto que por esa única vez ella fingió no hacerlo. Fue la última vez que la vi. Fuimos transportados con mis hermanos en un vagón de ganado a Alemania. Llegamos al campo de concentración de Buchenwald en una noche, semanas después nos condujeron a una barraca.
Al día siguiente recibimos uniformes y números de identificación.’No me llamen Herman nunca mas’ le dije a mis hermanos, ‘llámenme 94983’. Fui puesto a trabajar en el campo crematorio, cargando los muertos a en un elevador manual.

Yo también me sentía muerto. Insensibilizado, me transforme en un número.
Pronto nos enviaron a mis hermanos y a mi a Schlieben, uno de los subcampos de Buchenwald cercanos a Berlín.Una mañana yo creí oír la voz de mi madre: ‘Hijo’ dijo suave y claramente, ‘ Te voy a mandar un ángel’ Entonces me desperté, fue solamente un sueño, un lindo sueño. En ese lugar no podía haber ángeles. Solamente trabajo. Y hambre y miedo. Un par de días luego, estaba caminando alrededor del campo, de las barracas, cerca de la cerca de defensa, donde los guardias no podrían verme fácilmente. Estaba solo.

Del otro lado, veo a alguien, una pequeña niña con rulos suaves y luminosos. Ella estaba medio escondida detrás de un abedul. Mire alrededor mío para estar seguro que nadie me veía. Le dije suavemente en alemán: ‘Tienes algo de comer?’. Ella no entendió. Me puse más cerca de la defensa y repetí en polaco mi pregunta. Ella se aproximó. Yo estaba flaco, raquítico con harapos envolviendo mis pies, pero la niña parecía no tener miedo. En sus ojos vi la vida. Ella sacó una manzana de su chaqueta y la tiró sobre la cerca. Yo tome la fruta y corrí lejos. Escuche a ella diciéndome débilmente: ‘ Te veo mañana’Volví al mismo lugar a la misma hora cada día. Ella estaba siempre allí con algo para darme de comer, un pedazo de pan o mejor aun una manzana. No osábamos hablar o tardarnos.

Que nos vieran significaba la muerte para los dos. No sabia nada sobre ella, apenas una niña buena de una hacienda, que entendía polaco. Cual era su nombre? Porque se arriesgaba por mi?
La esperanza estaba en aquel pequeño suplemento, y esa niña del otro lado de la cerca me trajo un poco, como nutriéndola de esa forma, como con el pan y las manzanas.

Aproximadamente 7 meses mas tarde, fuimos yo con mis hermanos metidos en un vagón de carbón, y enviados para el campo de Theresienstadt en Checoslovaquia. ‘No vuelvas’, le dije a la niña, ‘nos estamos yendo’Volví a las barracas sin mirar para atrás, en ese mismo instante dije adiós a la pequeña niña cuyo nombre nunca aprendí, la niña de las manzanas. Estuvimos en Theresienstadt por tres meses. La guerra estaba disminuyendo y las fuerzas aliadas estaban cerca, aun mi destino parecía estar sellado.

El 10 de Mayo de 1945, yo estaba destinado a morir en la cámara de gas a las 10 horas. En el silencio del crepúsculo, intente prepararme. Tantas veces la muerte pareció pronta para reclamarme, pero de alguna forma yo había sobrevivido. Ahora todo había terminado. Pensé en mi familia. Al fin nos estaremos reuniendo. Pero a las 8 A .M., hubo una conmoción. Oí gritos, y vi gente corriendo en cualquier dirección a través del campo. Me reuní con mis hermanos. ! Las tropas rusas habían liberado el campo! Las puertas fueron abiertas. Todos estaban corriendo y yo hice lo mismo.

Sorprendente, todos mis hermanos habían sobrevivido. No estoy seguro como, pero yo sabia que la niña de las manzanas había tenido la llave de mi sobre vivencia.En el lugar en el que el diablo parecía triunfador, una buena persona había salvado mi vida, me había dado esperanzas en un lugar en donde esta no existía.

Mi madre me había prometido enviarme un ángel, y el ángel había venido.Eventualmente encamine mis pasos a Inglaterra, donde fui asistido por una institución de caridad judía.Me colocaron en un hospedaje con otros niños que sobrevivieron al Holocausto y fui entrenado en electrónica.
Después fui a América, donde mi hermano Sam se había mudado. Serví en el ejército en la guerra de Corea, y regrese a Nueva York, luego de dos años.
En agosto del 1957 abrí mi propio comercio de reparación de electrónicos. Y comencé a asentarme allí.

Un día, mi amigo Sid que conocí en Inglaterra me llamo y me dijo, tengo una cita para ti, es una amiga polaca. Vamos a salir juntos. Una cita a ciegas? No, eso no es para mí. Pero Sid continúo insistiendo y unos pocos días luego nos dirigimos al Bronx para recoger a su novia y a su amiga Roma.Tengo que admitir, para ser una cita a ciegas, no estaba nada mal. Roma era una enfermera en el Hospital Bronx. Era linda e inteligente. Hermosa también, con cabellos castaños y ojos verdes almendrados, que la llenaban de vida. Los cuatro nos dirigimos a Coney Island. Roma hablaba fácilmente, era sencillo estar con ella.

Descubrí que ella era también cautelosa con las citas a ciegas. Los dos solo estábamos haciéndole un favor a los amigos. Dimos un paseo a la orilla de la playa, gozamos de la brisa salada del Atlántico, y después cenamos cerca de la orilla. No podía recordar haber tenido mejores momentos. Volvimos al auto de Sid y Roma y yo nos sentamos en el asiento trasero. Como judíos europeos que habíamos sobrevivido la guerra, sabíamos que muchas cosas se dejaron sin decir entre nosotros. Ella comenzó con el tema:-Donde estabas durante la guerra? Preguntó delicadamente.- En el campo dije.

Las terribles historias jamás vividas, las irreparables pérdidas. Yo trate de olvidar pero jamás podré olvidar. Ella estuvo de acuerdo. ‘mi familia estuvo escondida en una chacra en Alemania, no lejos de Berlín’ me dijo, ‘Mi padre conocía a un sacerdote y este le dio papeles arios’.

Yo imagine como podría haber tenido también miedo, una constante compañía. Y aun así, aquí estábamos, ambos sobrevivientes en un nuevo mundo.‘Había allí cerca de la estancia un campo de concentración’ continuó Roma ‘Yo vi allí a un niño y pude llevarle manzanas cada día’. Que extraordinaria coincidencia que ella haya ayudado a algún otro niño.’Como era él? le pregunté.’era alto, delgado y hambriento.
Yo iba a verlo todos los días por seis meses’ Mi corazón dio un salto. No podía creerlo. No podía ser.’

El te dijo un día que no volvieras porque los estaban trasladando a Schlieben?Roma me miro estupefacta.’¡Si!”¡Era yo!’Estaba pronto a explotar de alegría, inundado de emociones. No podía creerlo. ¡Mi ángel! No te voy a dejar ir. Le dije a Roma. Y en la parte posterior de ese auto en esa cita a ciegas le propuse casamiento, no podía esperar .’Estas loco!’ me dijo. Pero me invito a conocer a sus padres para la cena del Shabat de la siguiente semana.

Había tanto que deseaba saber sobre Roma, pero las cosas más importantes, yo siempre las supe: su firmeza, su bondad.
Por muchos meses, en las peores circunstancias, ella vino hasta la cerca y me trajo la esperanza. No, ahora que la encontré de nuevo, jamás la dejaría partir.

Ese día ella dijo si. Y yo mantuve mi palabra. Luego de casi 50 años de matrimonio, dos hijos y tres nietos, yo jamás la dejare partir.
Herman Rosenblat of Miami Beach, Florida Esta es una historia verdadera, usted puede encontrar mas, buscando en Google Herman Rosenblat.

El señor Rosenblant volvió a hacer Bar Mitzvah a la edad de 75 años.Su historia será hecha una película con el nombre The Fence (La Cerca). Este correo debe llegar a 40 millones de personas para ser un tributo a los sobrevivientes del Holocausto.De niñoCon su esposa- La niña de las manzanas

Labrinth – Jealous

Estoy celoso de la lluvia
que cae sobre tu piel
esta mas cerca de lo que ha hecho mi mano
estoy celoso de la lluvia
tengo celos del viento
que ondula a traves de tu ropa
es mas que tu sombrea
oh, estoy celoso del viento

Te deseo lo mejor de todo este mundo podria dar
y te dije cuando me dejaste,
no hay nada que perdonar
pero yo siempre pense que volverias,
dime que todo lo que encontraste fue,
angustia y miseria

Es dificil para mi decir,
estoy celoso de la manera que,
eres feliz sin mi.

Estoy celoso de las noches,
que no paso contigo
me pregunto junto a quien te recostaras
oh! estoy celoso de las noches

Estoy celoso del amor
el amor que estuvo aqui
se ha ido para compartirlo con otra person
oh, estoy celoso del amor

Te deseo lo mejor de todo este mundo podria dar
y te dije cuando me dejaste
no hay nada que perdonar
pero yo siempre pense que volverias,
dime que todo lo que encontraste fue
angustia y miseria

Es dificil para mi decir,
estoy celoso de la manera que,
eres feliz sin mi

Mientras me hundo en la arena
mire usted se desliza a través de
mis manos

oh! como me muero aquí…
otro día
porque todo lo que hago es llorar
detrás de esta sonrisa

Te deseo lo mejor de todo este mundo podría dar,
y te dije cuando me dejaste,
no hay nada que perdonar

pero yo siempre pensé que volverías…

Reflexión

Si no dejas de plantar las semillas de tus sueños,
ellas tratarán con todas sus fuerzas de florecer para tí.”

Cada nuevo día es una página en blanco en el diario de tu vida.
el lápiz está en tus manos,

pero no todos los renglones serán escritos como deseas:

Algunos provendrán del mundo y de las circunstancias que te rodean.
Pero, por la gran cantidad de cosas que están bajo tu control,

es preciso que sepas algo en especial.

El secreto de la vida radica en hacer tu historia la más bella posible.
Escribe el diario de tu vida y llena las páginas con palabras nacidas del corazón.

A medida que las páginas te lleven adelante,
descubrirás senderos que agregarán penas y alegrías,
pero si puedes hacer estas cosas,
siempre habrá esperanzas en el mañana.

LA LUNA Y LA ROSA de Miguel de Unamuno

 

En el silencio estrellado
la Luna daba a la rosa
y el aroma de la noche
le henchía ?sedienta boca?
el paladar del espíritu,
que adurmiendo su congoja
se abría al cielo nocturno
de Dios y su Madre toda…

Toda cabellos tranquilos,
la Luna, tranquila y sola,
acariciaba a la Tierra
con sus cabellos de rosa
silvestre, blanca, escondida…
La Tierra, desde sus rocas,
exhalaba sus entrañas
fundidas de amor, su aroma…
Entre las zarzas, su nido,
era otra luna la rosa,
toda cabellos cuajados
en la cuna, su corola;
las cabelleras mejidas
de la Luna y de la rosa
y en el crisol de la noche
fundidas en una sola…
En el silencio estrellado
la Luna daba a la rosa
mientras la rosa se daba
a la Luna, quieta y sola.