Principio del Vacío

Usted tiene el hábito de juntar objetos inútiles en este momento, creyendo
que un día (no sabe cuándo) podrá precisar de ellos?

Usted tiene el hábito de juntar dinero sólo para no gastarlo, pues en el
futuro podrá hacer falta?.

Usted tiene hábito de guardar ropa, zapatos, muebles, utensilios domésticos
y otras cosas del hogar que ya no usa hace bastante tiempo?

Y dentro suyo?…
Usted tiene el hábito de guardar broncas, resentimientos, tristezas y
miedos?

No haga eso. Es anti-prosperidad.

Es preciso crear un espacio, un vacío, para que las cosas nuevas lleguen a
su vida.

Es preciso eliminar lo que es inútil en usted y en su vida, para que la
prosperidad venga.

Es la fuerza de ese vacío que absorberá y atraerá todo lo que usted desea.

Mientras usted esta material o emocionalmente cargando cosas viejas e inútiles,
no habrá espacio abierto para nuevas oportunidades.

Los bienes precisan circular.

Limpie los cajones, los placares, el cuarto del fondo, el garaje.

Dé lo que usted no usa más.

La actitud de guardar un montón de cosas inútiles amarra su vida.

No son los objetos guardados que estancan su vida, sino el significado de la
actitud de guardar.

Cuando se guarda, se considera la posibilidad de falta, de carencia.
Es creer que mañana podrá faltar, y usted no tendrá medios de proveer sus necesidades.

Con esa postura, usted está enviando dos mensajes para su cerebro y para su
vida:

– Primero, usted no confía en el mañana y,

– Segundo, usted cree que lo nuevo y lo mejor no son para usted, ya que se
alegra con guardar cosas viejas e inútiles.

Deshágase de lo que perdió el color y el brillo y deje entrar lo nuevo en su
casa y dentro suyo!

Joseph Newton

En mi cara siempre hay una sonrisa

Sabes porque en mi cara siempre hay una sonrisa?
Porque la vida me enseño que siempre hay que buscarle el lado bueno de las cosas y recordar que “TODO PASA POR ALGO” y por mas que sientas que la vida te golpea una y otra vez.. Lucha por seguir, por mirar al futuro.. Y siempre ten presente que la vida no va ha ser justa por eso cada vez que la vida te haga pasar un mal momento, tu demuéstrale que eres lo suficientemente fuerte para seguir adelante y recuerda..
 Mantén tu sonrisa siempre aunque tu corazón llore.

La vida es como un río

Nunca te justifiques a ti mismo con nadie.
Porque la persona que te quiere no lo necesita,
y la persona que no te quiere no te creerá.

No dejes que alguien se convierta
en prioridad en tu vida,
cuando tú solamente eres una opción en la suya…
Las relaciones son mejores cuando son balanceadas.

Cuando despertamos en la mañana, tenemos dos simples alternativas:
volvernos a dormir y soñar, o nos despertamos y perseguimos esos sueños.
La elección es tuya.

Hacemos llorar a los que se preocupan por nosotros.
Lloramos por aquellos que nunca
se preocupan por nosotros.
Y nos preocupamos por aquellos
que nunca llorarán por nosotros.

Ésta es la realidad de la vida; es extraño pero cierto.
Una vez que te percates de ello,
nunca será tarde para cambiar.
No hagas promesas si estás contento.
No respondas si estás triste.
No tomes decisiones si estás enojado.
Piénsalo dos veces.
El tiempo es como un río.

No se puede tocar la misma gota dos veces,
porque el flujo que pasó nunca pasará otra vez.

El amor y la paciencia

Nada nutre más al amor que la paciencia.
Es la cualidad que nos ayuda a esperar,
entender y tener esperanzas.
A veces parece quedar olvidada
en un mundo que avanza a doble velocidad.
La paciencia significa mantener la serenidad
y la contemplación frente a las
desilusiones y los fracasos.
No obstante, queremos acción,
queremos soluciones, queremos respuestas. Y
queremos que lleguen inmediatamente.
Esta filosofía es la responsable de
juicios apresurados,
que causan mucho dolor y desesperación innecesarios.
En el amor, las respuestas más importantes llevan tiempo,
y ese tiempo debe estar lleno de esperanzas y vacío de presiones.
Muchos problemas son sólo sombras
que generalmente desaparecen si se tiene paciencia.
Aquellos que realmente aman
aprendieron a enfrentar los tiempos difíciles con alegría.
El premio más grande de la paciencia es el amor duradero.

Leo Buscaglia

La vida es ahora

La vida es el ahora,
No los ayeres perdidos,
Ni los ayeres muertos,
Menos aún, los mañana no nacidos..!!
Necesitamos ser amados,
Necesitamos paraísos,
Necesitamos a nuestros sueños soltarlos,
Y al amor.., darle permiso…!!
Hoy dejo este impulso registrado,
No quiero arrepentirme, ni olvidarlo;
Y de cierta timidez, uno tiene la certeza,
Que no triunfa, quien al menos no ha luchado..!!

Antonio Gagliarducci

El Amor y la Paciencia

Nada nutre más al amor que la paciencia.
Es la cualidad que nos ayuda a esperar,
entender y tener esperanzas.
A veces parece quedar olvidada
en un mundo que avanza a doble velocidad.

La paciencia significa mantener la serenidad
y la contemplación frente a las
desilusiones y los fracasos.
No obstante, queremos acción,
queremos soluciones, queremos respuestas. Y
queremos que lleguen inmediatamente.
Esta filosofía es la responsable de
juicios apresurados,
que causan mucho dolor y desesperación innecesarios.

En el amor, las respuestas más importantes llevan tiempo,
y ese tiempo debe estar lleno de esperanzas y vacío de presiones.
Muchos problemas son sólo sombras
que generalmente desaparecen si se tiene paciencia.
Aquellos que realmente aman
aprendieron a enfrentar los tiempos difíciles con alegría.
El premio más grande de la paciencia es el amor duradero.

Leo Buscaglia

Rima XXVII – Gustavo Adolfo Bécquer

Despierta, tiemblo al mirarte; 
dormida, me atrevo a verte; 
por eso, alma de mi alma, 
yo velo mientras tú duermes.

Despierta, ríes, y al reír tus labios 
inquietos me parecen 
relámpagos de grana que serpean 
sobre un cielo de nieve.

Dormida, los extremos de tu boca 
pliega sonrisa leve, 
suave como el rastro luminoso 
que deja un sol que muere. 
¡Duerme!

Despierta, miras y al mirar tus ojos 
húmedos resplandecen 
como la onda azul en cuya cresta 
chispeando el sol hiere.

Al través de tus párpados, dormida, 
tranquilo fulgor vierten, 
cual derrama de luz, templado rayo, 
lámpara transparente. 
¡Duerme!

Despierta, hablas y al hablar vibrantes 
tus palabras parecen 
lluvia de perlas que en dorada copa 
se derrama a torrentes.

Dormida, en el murmullo de tu aliento 
acompasado y tenue, 
escucho yo un poema que mi alma 
enamorada entiende. 
¡Duerme!

Sobre el corazón la mano 
me he puesto porque no suene 
su latido y de la noche 
turbe la calma solemne.

De tu balcón las persianas 
cerré ya porque no entre 
el resplandor enojoso 
de la aurora y te despierte. 
¡Duerme!