“No te detengas” – Walt Whitman.

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tú puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas ...

AUNQUE TÚ NO LO SEPAS. Un poema de Luis García Montero

Como la luz de un sueño, 
que no raya en el mundo pero existe,
así he vivido yo
iluminado
esa parte de ti que no conoces,
la vida que has llevado junto a mis pensamientos...

Y aunque tú no lo sepas, yo te he visto
cruzar la puerta sin decir que no,
pedirme un cenicero, curiosear los libros,
responder al deseo de mis labios
con tus labios de whisky,
seguir mis pasos hasta el dormitorio.

También hemos hablado
en la cama, sin prisa, muchas tardes
esta cama de amor que no conoces,
la misma que se queda
fría cuanto te marchas.

Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo,
hicimos mil proyectos, paseamos
por todas las ciudades que te gustan,
recordamos canciones, elegimos renuncias,
aprendiendo los dos a convivir
entre la realidad y el pensamiento.

Mi voz de Oscar Wilde

En este mundo inquieto, moderno, apresurado,
tomamos todo aquello que nuestro corazón deseaba -tú y yo,
y ahora las velas blancas de nuestro barco están arriadas
y agotada la carga del navío.

Por ello, prematuras, empalidecen mis mejillas,
pues el llorar es mi contento huido
y el dolor ha apagado el rosa de mi boca
y la ruina corre las cortinas de mi lecho.

Pero toda esta vida atiborrada ha sido para ti
solamente una lira, un laúd, el encanto sutil
del violoncello, la música del mar
que duerme, mímico eco, en su concha marina.

COMO LA MAR, LOS BESOS – Vicente Aleixandre

 
No importan los emblemas
ni las vanas palabras que son un soplo sólo.
Importa el eco de lo que oí y escucho.

Tu voz, que muerta vive, como yo que al pasar
aquí aún te hablo.

Eras más consistente,
más duradera, no porque te besase,
ni porque en ti asiera firme a la existencia.
Sino porque como la mar
después que arena invade temerosa se ahonda.

En verdes o en espumas la mar, se aleja.

Como ella fue y volvió tú nunca vuelves.
Quizá porque, rodada
sobre playa sin fin, no pude hallarte.

La huella de tu espuma,
cuando el agua se va, queda en los bordes.
Sólo bordes encuentro. Sólo el filo de voz que
en mí quedará.

Como un alga tus besos.

Esta tarde – Alfonsina Storni.

Ahora quiero amar algo lejano…
Algún hombre divino
Que sea como un ave por lo dulce,
Que haya habido mujeres infinitas
Y sepa de otras tierras, y florezca

La palabra en sus labios, perfumada:
Suerte de selva virgen bajo el viento…
Y quiero amarlo ahora.

Está la tarde Blanda y tranquila
como espeso musgo,
Tiembla mi boca y mis dedos finos,
Se deshacen mis trenzas poco a poco.

Siento un vago rumor… Toda la tierra
Está cantando dulcemente…
Lejos Los bosques se han cargado de corolas,

Desbordan los arroyos de sus cauces
Y las aguas se filtran en la tierra
Así como mis ojos en los ojos
Que estoy soñando embelesada…
Pero Ya está bajando el sol de los montes,
Las aves se acurrucan en sus nidos,

La tarde ha de morir y él está lejos…
Lejos como este sol que para nunca
Se marcha y me abandona,
con las manos Hundidas en las trenzas,
con la boca Húmeda y temblorosa,
con el alma Sutilizada,
ardida en la esperanza

De este amor infinito que me vuelve
Dulce y hermosa…

Poema de Rabindranath Tagore

tumblr_nju2uxR1801repwszo1_500

Una mañana, en el jardín de las flores,
Una niña ciega se acercó para obsequiarme
Una guirnalda, sobre una hoja de loto.

Me la puse alrededor del cuello…                        
Y las lágrimas asomaron a mis ojos.

Besé a la niña y le dije:
“Eres ciega, tanto como lo son las flores.

Tu misma no sabes cuan bello es tu regalo.”

Rabindranath Tagore.

CANCIÓN DE INVIERNO – Juan Ramón Jiménez.

 

Cantan. Cantan.
¿Dónde cantan los pájaros que cantan?

Ha llovido. Aún las ramas
están sin hojas nuevas.
Cantan. Cantan
los pájaros. ¿En dónde cantan
los pájaros que cantan?
No tengo pájaros en jaulas.
No hay niños que los vendan. Cantan.
El valle está muy lejos. Nada…
Yo no sé dónde cantan
los pájaros -cantan, cantan-
los pájaros que cantan.

Si uno de los dos (Gian Franco Pagliaro)

Antes de explicarte
algunas cosas amor mío,
quiero que sepas que en el amor
como en la guerra, no hay nunca
vencedores ni vencidos.

Si uno de los dos pierde,
los dos perdemos;
si uno de los dos gana,
los dos ganamos;
cada fracaso mío te pertenece,
cada victoria tuya, me llena el alma.
si uno de los dos ama,
los dos amamos,
si uno de los dos odia,
los dos odiamos.

Es enemigo mío, quien te lástima
y aquel que me hace daño, es tu enemigo.

No es solamente tuya tu sonrisa, no,
ni únicamente mía mi tristeza.
No es totalmente tuyo tu destino,
no es del todo mío mi camino,
no eres dueña de tu vida,
como yo tampoco soy dueño de mi mismo.

Desde que nos amamos, amor mío,
lo tuyo es mío, y lo mío es tuyo.
Tuyo y mío, como tiene que ser.

La lluvia cae sobre nuestro techo,
así, como el sol entra en nuestra casa.
El dolor a veces comparte nuestra mesa,
pero… ¡Cuánto Amor comparte nuestra cama!
Si la vida es buena conmigo,
no lo dudes, será buena contigo.
Que quede bien en claro…
Si uno de los dos pierde, los dos perdemos,
si uno de los dos gana, los dos ganamos.