Poema – Rabindranath Tagore

Una mañana, en el jardín de las flores,
Una niña ciega se acercó para obsequiarme
Una guirnalda, sobre una hoja de loto.

Me la puse alrededor del cuello…                        
Y las lágrimas asomaron a mis ojos.

Besé a la niña y le dije:
“Eres ciega, tanto como lo son las flores.

Tu misma no sabes cuan bello es tu regalo.” –Rabindranath Tagore.