Decidí olvidar por disciplina.

Decidí olvidar por disciplina aquello que en la vida es negativo, lo que causa dolor y nos inclina a sufrir sin remedio cruel castigo.

He logrado fijar únicamente aquello que a buen juicio es verdadero y borrar para siempre de mi mente lo falso, lo superfluo y pasajero.

Encontré en mi madre y mis amigos, y en mi amada gentil ¡claros testigos! las mieses generosas del cariño.
Y al volver satisfecho la mirada pude hallar la ternura reflejada en los ojos translúcidos de un niño.