La taza de café

Un grupo de ex estudiantes, ya muy establecidos en sus profesiones, se reunió para visitar a su viejo profesor de la universidad. Una vez en casa del maestro, la conversación se concentró en quejas sobre el estrés en el trabajo y la vida.

Al ofrecerles café a sus visitas, el profesor fue a la cocina y regresó con un termo de café y una variedad de tazas -de porcelana, plástico, vidrio, cristal, algunas comunes, algunas caras, algunas exquisitas- y les pidió que se sirvieran el café caliente.

Cuando todos los estudiantes tenían su taza en mano, el profesor dijo:

“Si se han fijado, todas las tazas bonitas y caras han sido tomadas, dejando atrás las comunes y baratas. Aunque es normal que quieran sólo lo mejor para ustedes, ése es el origen de sus problemas y estrés. Lo que en realidad querían era café, no la taza, pero conscientemente tomaron las mejores tazas y las estuvieron comparando con las tazas de los demás.

“Fíjense bien -prosiguió-: La Vida es el café, pero sus trabajos, el dinero y su posición social son las tazas. Las tazas son sólo herramientas para sostener y contener Vida, pero la calidad de la Vida no cambia.

“A veces -concluyó-, al concentrarnos sólo en la taza, dejamos de disfrutar el café que hay en ella. Por lo tanto, no dejes que la taza te guíe… mejor goza el café”.

Al comenzar el nuevo día

Cuando la aurora llegue y comience un nuevo día,
busca un momento de paz para escuchar tu alma.
Profundiza en ti mismo hasta donde ella mora,
y escúchala.
Capta su vibración primera, la más bella melodía
que interpreta el alma.
 
Allí en lo profundo de ti mismo sólo existen
Libertad… Amor… Sabiduría.
Allí sólo encontrarás lo bueno y lo perfecto.
Y eso es lo que eres en tu esencia.
 
Toma lo mejor de lo que allí palpita,
lo mejor de ti mismo… y vuelve
para empezar con ello el nuevo día.
 
Entonces serán tres veces buenos
los frutos que trae cada día,
pues llevarán la savia pura de tu esencia.
 
Así, busca cada día la esencia buena
que atesora tu espíritu, allí
en lo más profundo de ti mismo,
sazona con ella tus frutos.
Y vive este día como el mejor de tu vida.
 
Concentra tus energías en vivir intensamente
estas pocas horas que tienes por delante.
Desde que la aurora despierta
hasta que el descanso reparador te llame.
 
Olvida el ayer y deja el mañana para su momento.
Olvida tus errores pero recuerda la experiencia.
Y si haz de recordar, recuerda sólo cosas buenas
que iluminen este día.
Porque es necio llevar hoy la carga del ayer.
 
Vive plenamente este día,
porque hoy es el mas hermoso don que tienes.
Porque… la vida es un eterno presente.
 
Y haz de cada día tuyo una oración a la vida.
Al amor, a la alegría.
Un himno a la creación.

El poder creador de las palabras

Presta mucha atención a las palabras que usas. Ellas tienen una fuerza enorme, pueden sanar o herir a las personas de nuestro alrededor. Las palabras que emitimos son el reflejo de nuestro mundo interior.

Si dices que estás luchando para prosperar o que no tienes suerte en la vida, detente un instante y percibe lo que realmente estás diciendo. Las palabras tienen mucha fuerza, con ellas podemos destruir lo que hemos tardado tanto tiempo en construir. Cuántas veces una palabra fuera de lugar es capaz de arruinar un proyecto largamente ansiado, cuantas veces una palabra de estímulo tiene el poder de regenerarnos y aportarnos paz.

Para prosperar en la vida no precisas luchar, sino consagrarte en cuerpo y alma en esa misión. Si constantemente te repites que no tienes suerte en la vida, luego… no te lamentes si sientes que la fortuna nunca llama a tu puerta. Nuestros pensamientos y las palabras que son su manifestación tienen el poder de construir nuestro futuro.
En la vida todo es una cuestión de actitud y decisión. Cuando acudimos a una entrevista de trabajo o a una cita amorosa y nuestra mente está cargada de miedos e incertidumbre, tenemos darnos cuenta que este miedo al rechazo está creando en nosotros la situación favorable para que nos digan ¡no! En cambio si mantenemos una actitud positiva y esperanzadora tenemos más posibilidades de que nos digan ¡si! Nuestra propia desconfianza inspira suspicacia en los demás. Nuestra seguridad despierta y transmite firmeza en los demás.

Para cada arruga hay una razón

Para cada arruga hay una razón
El sol que nunca dude en disfrutar
Viví siempre con una sonrisa
Y hoy está la huella de lo maravilloso de la vida

Ahora el tiempo
Se refleja en mi garganta
Mi voz ya no es la misma
Pero jamás deje de cantarle a la vida

Y si hoy el dolor me embarga
Es porque en mi vida
Cansancio era una palabra que no existía
Pasaba cada día como si ahí acabara mi vida
El dolor es ahora lo que queda
De aquella mi infancia y mi juventud desenfrenada
Porque vida solo hay una y la tenemos prestada

Y si ahora mis pasos son más lentos
No es por cansancio es solo que me gusta disfrutar del momento
Si al mirarte frunzo el ceño no te confundas
Mi vista es perfecta me gusta apreciar los detalles y esa es la única manera
Dicen que a mi edad estoy más cerca del cielo, tal vez sea cierto
Porque hasta las nubes han pintado mi cabello.

Soy un baúl de recuerdos pero mi vida sigue
Y sigo acumulando momentos
Estoy lleno de historias escúchame los libros no enseñan experiencia
Vive este sueño que llamamos vida, ríe, llora, enamórate
Agradece cada día y por mas difícil y dura que parezca la vida
Sonríe que ya vendrá otro mejor día

¿Entonces qué?

El Universo no nos juzga; sólo nos provee de consecuencias y de lecciones y de oportunidades para equilibrarnos y aprender a través de la Ley de la causa y el efecto. 
 La Compasión nace del reconocimiento que cada uno de nosotros lo estamos haciendo tan bien como podemos dentro de los límites de nuestras creencias y capacidades actuales. 
 Que yo alimente a los hambrientos, perdone un insulto, y ame al enemigo – Estas son grandes virtudes. 
 Pero si tuviera que descubrir que los más pobres entre los mendigos y el más imprudente entre los ofensores están todos dentro de mí, y que yo sobrevivo necesitando de las limosnas de mi propia caridad; que yo mismo soy el enemigo que tiene que ser amado – ¿Entonces qué? 
 – Carl G.Jung – 

Carta de un hijo a todos los padres del mundo

No me des todo lo que te pido.
A veces, sólo pido para ver hasta cuánto puedo coger.
No me grites.
Te respeto menos cuando lo haces;
y me enseñas a gritar a mí también.
Y… yo no quiero hacerlo.

No me des siempre órdenes.
Si en vez de órdenes, a veces me pidieras las cosas,
yo lo haría más rápido y con más gusto.
Cumple las promesas, buenas y malas.
Si me prometes un premio, dámelo;
pero también si es un castigo.

No me compares con nadie,
especialmente con mi hermano o mi hermana.
Si tú me haces sentirme mejor que los demás,
alguien va a sufrir;
y si me haces sentirme peor que los demás,
seré yo quien sufra.

No cambies de opinión tan a menudo
sobre lo que debo hacer.
Decide y mantén esa decisión.
Déjame valerme por mí mismo.
Si tú haces todo por mí,
yo nunca podré aprender.

No digas mentiras delante de mí,
ni me pidas que las diga por ti,
aunque sea para sacarte de un apuro.
Me haces sentirme mal
y perder la fe en lo que me dices.
Cuando yo hago algo malo,
no me exijas que te diga el por qué lo hice.
A veces ni yo mismo lo sé.

Cuando estés equivocado en algo, admítelo,
y crecerá la buena opinión que yo tengo de ti,
y así me enseñarás a admitir mis equivocaciones.
Trátame con la misma amabilidad y cordialidad
con que tratas a tus amigos.
Porque seamos familia
no quiere decir que no podamos ser amigos también.

No me digas que haga una cosa
si tu no la haces.
Yo aprenderé siempre lo que tú hagas,
aunque no me lo digas.
Pero nunca haré lo que tú digas y no hagas.

Cuando te cuente un problema mío,
no me digas “no tengo tiempo para bobadas”,
o “eso no tiene importancia”.
Trata de comprenderme y ayudarme.
Y quiéreme. Y dímelo.
A mí me gusta oírtelo decir,
aunque tú no creas necesario decírmelo.

El lazo y el abrazo

Nunca había reparado en cómo está hecho un lazo.. es curioso
un lazo es una cinta dando vueltas, que se enrosca, gira..
pero circula, no enreda….
un lazo es como un abrazo, corazón con corazón
apretados entre los brazos
así es el lazo:
un abrazo en un regalo
en el cabello
en el vestido
en cualquier cosa donde lo ponga
y cuando tiro de una punta
¿qué es lo que sucede?
se va escurriendo, menguando, desapareciendo
se deshace el lazo
suelta el obsequio, el cabello y a la cinta ¡qué curioso!
no le falta ni un pedazo.
¡Ah entonces así es el amor, la amistad!
Todo lo que es sentimiento, como un pedazo de cinta…
enrosca, asegura un poquito, más puede deshacerse
en cualquier momento
dejando libres las dos puntas del lazo
por eso es que se dice
lazo afectivo, lazos de amistad
y cuando dos se separan
entonces se dice..se rompieron los lazos
pero salen dos partes y también sale la cinta
sin perder ningún pedazo
Así es el amor, no captura, no esclaviza, no aprieta
no sofoca…..porque si eso ocurre
ya dejó de ser lazo.
Te deseo un lazo bien hecho y un abrazo apretado.

Desconozco el autor –