Trenzaré mi tristeza

Decía mi abuela que cuando una mujer se sintiera triste lo mejor que podía hacer era trenzarse el cabello; de esta manera el dolor quedaría atrapado entre los cabellos y no podría llegar hasta el resto del cuerpo; había que tener cuidado de que la tristeza no se metiera en los ojos pues los haría llover, tampoco era bueno dejarla entrar en nuestros labios pues los obligaría a decir cosas que no eran ciertas,  que no se meta entre tus manos- me decía-  porque puedes tostar de más el café o dejar cruda la masa; y es que a la tristeza le gusta el sabor amargo. Cuando te sientas triste niña, trénzate el cabello; atrapa el dolor en la madeja y déjalo escapar  cuando el viento del norte pegue con fuerza.

Nuestro cabello es una red capaz de atraparlo todo, es fuerte como las raíces del ahuehuete y suave como la espuma del atole.

Que no te agarre desprevenida la melancolía mi niña,  aun si tienes el corazón roto o los huesos fríos por alguna ausencia. No la dejes meterse en ti con tu cabello suelto, porque fluirá en cascada  por los canales que la luna ha trazado entre tu cuerpo. Trenza tu tristeza, decía,  siempre trenza tu tristeza…Y mañana que despiertes con el canto del gorrión la encontrarás pálida y desvanecida entre el telar de tu cabello.

Paola Klug

Debo aprender

Yo, que creí saber tanto al respecto a las relaciones amorosas, últimamente, sin querer y sin darme cuenta, en medio de un amor y otro, he observando mis experiencias, mis aciertos y sobre todo mis errores, he visto que en materia de amor, aun me falta tanto de: APRENDER, por ENTENDER, por CAMBIAR, por CORREGIR, por ACEPTAR, y por MEJORAR.

DEBO APRENDER:

  • Que enamorarme no es obsesionarme ni irme a los extremos.
  • Que no debo poner toda la motivación de mi vida en una persona.
  • Que es bueno ser como soy, siempre y cuando eso no implique irrespetar a quien este conmigo.
  • Que no es bueno sobre valorar, endiosar, ni idealizar a nadie. Porque todos somos humanos, y no debo esperar de mi pareja mas de lo que debo esperar de un ser humano.

DEBO ENTENDER:

  • Que no se debe rogar amor y que una relación de pareja no es para vivir angustiado.
  • Que la comodidad que me brinda la rutina es falsa, porque la vida esta en constante cambio, por eso en necesario aprender a tolerar la inseguridad natural que se maneja la vida cotidiana.
  • Que si pretendo tener una relación de adulto, debo comportarme como tal.

DEBO ACEPTAR:

  • Que en el amor, como cualquier otra cosa en la vida, existen los tropiezos, las caídas, los dolores y el miedo el cual hace dificultar mas las cosas.
  • Que en algunas ocasiones es necesario pasar por un gran dolor para conocer una gran felicidad, ya que a veces el suelo del fondo es el más apto para brincar.
  • Que el sentir algo hoy, no implica que lo sienta mañana y así como me permito disfrutar también debo permitirme llorar, ya que el dolor es parte de la vida, al igual que el placer.
  • Que los planes pueden desaparecer en un instante, porque el futuro de mueve como el desee y no como a mi me de la gana. Si este me permite hacer algunas cosas sobre él, debo estar lamentándome por todo lo que pude hacer.
  • Que alrededor del amor, la sociedad ha creado muchas cosas que son un fraude. Por eso debo dejar de volverle la cara a la verdad solo por seguir una falsa comodidad o por miedo al dolor. Si la vida me demuestra que aquello en lo que puse mi corazón es una mentira, debo aceptarlo; llorándome, desahogándome y renaciendo como una nueva persona que seré.

DEBO MEJORAR mi auto estima:

  • Para que la partida de alguien quien quiero no me haga sentir despreciado
  • Para no ser tan sensible al abandono.
  • Para que no hiera mi ego.
  • Para no terminar creyendo que me dejaron por feo o por tonto.
  • Para aceptar simplemente que funciono el tiempo que tenía que funcionar.
  • Para no arrastrarme poniéndome de alfombre a los pies de nadie.

DEBO ACEPTAR que a quien le agrado hoy, no es seguro que le agrade mañana. Y eso no tiene porque ofenderme…

  • Si acepto que a veces las personas no pueden dar más.
  • Si acepto que quien esta conmigo tiene derecho a no estarlo.
  • Si acepto que a quien amo tiene derecho a tomar sus propias decisiones, auque a mi no me agraden.

DEBO RECORDAR que a veces, lo bueno se obtiene esperando y presionando se arruina. Por eso es necesario tener paciencia, esperar tranquilamente y RECORDAR.

  • que la impaciencia es producto de un impulso emocional que tal vez pronto pasara.
  • Que la impaciencia asfixia a quien este conmigo.
  • Que la presión se puede convertir en irrespeto.
  • Que tomar una decisión mientras estoy impaciente es peligroso, porque estoy influido por un estado emocional extremo y pierdo toda objetividad, ahí no va mi verdad, va mi impulso y podría ser algo de lo que me arrepienta.
  • Además si no soy paciente veré como sufrimiento el tiempo que estoy en espera.

DEBO APRENDER a no ser posesivo. El que alguien se valla no es perder a una pertenencia que a mi me gustaba mucho. Mi pareja no es mía, es prestada y “su dueño” tiene derecho a llevársela cuando desee. Y auque “ser dueño” de alguien brinde mas seguridad que tenerlo prestado, debo entenderlo que es una ilusión, Auque crea que es mía, no lo es, por lo tanto:

  • No puedo decidir sobre la vida de quien este conmigo.
  • No puedo esperar a que haga solo lo que yo desee.
  • No puedo controlarle, manipularle, adueñarme de ella ni controlar su destino.
  • No debo reclamarle a la vida porque me quito lo que me presto.

Pero sobre todo, DEBO APRENDER QUE NUNCA DEJARE DE APRENDER, y mientras continuo aprendiendo, debo permitirme vivir y sentir. Y ahora, que me empiezo a recuperar de los dolores que sufrí gracias a que ni siquiera había aprendido que había mucho que aprender, lo único que me queda es tomar un gran suspiro y decirme a mi mismo…

¡Bueno amigo… volvamos a empezar!

La alegría – Rabindranath Tagore

Y la alegría está en todas partes;
Está en la verde cubierta de hierba de la Tierra;
Está en la serenidad del cielo azul ;
Está en la exuberancia de la imprudente primavera;
Está en la abstinencia severa del gris invierno;
Está en la carne Viva que anima nuestra estructura corporal;
Está en el perfecto equilibrio de la figura humana, noble y justo;
Está en la Vida;
Está en el ejercicio de todos los poderes;
Está en la adquisición de Conocimiento;
en la lucha contra los males …
La alegría es allí en todas partes.

La edad

Si debo elegir entre callar o gritar, grito, porque callar es renunciar.
Cuando debo optar entre la charla amena y el debate ardiente,
elijo el segundo, porque renunciar a confrontar ideas es optar por el silencio, y el silencio es un mal consejero cuando se tiene cierta edad.
En el caso de tener que mentir para que me acepten,
pues que no me acepten, porque fingir después de los años es robarle sentido a la vida.

Más vale que no me quieran por lo que soy
que tener que inventar a quien no soy para que me quieran.
Si sabiendo tengo que declarar que no sé
para que quien no sabe piense que sabe más que yo,
o decir lo que sé aunque los que escuchan piensen que no sé lo que digo,
elijo lo segundo, porque prefiero que me odien
por lo que sé y no que me quieran por mi ignorancia.

Si los que me escuchan no saben la diferencia entre el debate y la
convivencia, entre la pelea y el consenso,
transformando adversarios de un momento en enemigos definitivos,
no me queda más remedio que seguir pagando el precio de ser como soy,
porque si dejara de serlo traicionaría a todos los años que me condujeron hasta el presente.

En otras palabras, de esa charla entre mí y yo nació la persona que soy hoy.
Mayor, pero joven. Adulto, pero adolescente. Peleador, pero caballero.
Son esas las armas para luchar contra el peor enemigo de los muchos años «la vejez»
Es por todo esto y más que siempre que puedo me dejo llevar por el joven que me habita, porque la edad podrá afectar al cuerpo pero no al niño que soy, y permitir que los años amordacen y oxiden a ese infante rebelde
es caer en la emboscada que la vejez le tiende a todos los que dejan de tener esperanza en el mañana y se rinden a los achaques que los años les regalan.

Lo que sí, no me cabe la menor duda de que moriré muy joven,
aunque el cuerpo sea muy pero muy viejo. Ojalá tú también!!!

Bruno Kampel

La lealtad

La lealtad es una llave que nos permite tener auténtico éxito
cuando nos relacionamos.
La lealtad es un valor que no es fácil de encontrar.
Es, por supuesto, más común aquella persona que al saber
que puede obtener algo de nosotros se nos acerque
y cuando dejamos de serle útil nos abandona sin más.
Es frecuente saber que alguien es asiduo a un grupo contrario
porque le da más beneficios.
Y lo que acaba ocurriendo es que nadie confía en ese tipo de personas.
La lealtad es esencial en la amistad.
Los conocidos se hacen amigos a través de la lealtad mutua.
La lealtad es un esencial en la amistad que se ha desarrollado
en el compromiso de corazones entre dos personas.

En una relación de corazón a corazón.
La lealtad desarrolla la confianza mutua.