Aprender a quererse, a asumirse y a sentirse bien con una misma.

Que nadie haya sido tan afortunado de darse cuenta la mina de oro que tu eres, no significa que brilles menos.
Que nadie haya sido lo suficientemente inteligente para darse cuenta que mereces estar en la cima, no te detiene para lograrlo.
Que nadie se haya presentado aún para compartir tu vida, no significa que ese día esté lejos.
Que nadie haya venido a alejar la soledad con su amor, no significa que debas conformarte con lo que sea.
Que nadie te haya amado con esa clase de amor que has soñado, no quiere decir que tengas que conformarte con menos.
Que aún no hayas recogido las mejores cosas de la vida, no significa que la vida sea injusta.
Que Dios esté pensando en un hermoso príncipe para ti, no significa que tu no seas ya reina.
Solo por que la situación no parece estar progresando por ahora, no significa que necesites cambiar nada. Sigue brillando, sigue corriendo, sigue esperando, sigue viviendo, sigue siendo exactamente como tu eres: ¡Una mujer completa!
La falta de amor y reconocimiento en las mujeres como así también la falta de valorización y agradecimiento, de cariño, y de otras ternuras y gestos, nos hace sentir poco valiosas, poco importantes…
Pero la falta de pareja en la mujer hace que sienta como que no vale lo suficiente para tenerla, entonces su autoestima se ve día a día lastimada y deja de reconocerse como una gran mujer, para sentirse sola y hasta incluso abandonada…
Siente por momentos que la felicidad del gran amor no es posible y en esa confusión en un determinado momento se prepara para seguir estando sola toda la vida… Y no es así, todo llega en el momento justo, ni antes ni después.
Todo se logra pero es importante aprender a quererse, a asumirse y a sentirse bien con una misma.
Si logramos estar bien en soledad, si una a una todas las partes de nuestro cuerpo crean una armonía perfecta, si dejamos de lado ciertas obsesiones para dar paso a la vida y no esperamos, solo nos dejamos llevar y no buscamos, solo abrimos el corazón y el alma dispuestas a dar lo mejor de nosotras…Todo parece se encuentra sin ninguna explicación lógica… por que si… por que se dio…Por que de pronto alguien detuvo la mirada en nosotras y en esos ojos vimos un camino por el que transitaríamos nosotros… los dos…luego.
No somos menos si estamos sin un compañero…tal vez podríamos tener muchos y no ser felices con ninguno.
No somos menos por que en este momento estamos sin pareja, o por que un hombre nos abandonó…
No somos menos si habiendo amado mucho, un hombre no supo valorar ese amor.
Claro que no somos menos, somos importantes en la vida, en la lucha diaria, en el abrazo, solo merecemos amores de verdad, de aquellos que nos contienen, que nos respetan, que nos llevan de la mano, pero que siempre y en todo momento nos permiten; ser, sentir y crecer…

Hay diferentes tipos de amor que muchas veces no lo son, parecen serlo pero nada más.
Hay personas que tienen pareja pero se sienten tan solas y vacías como si no las tuvieran.
Hay otras que por no esperar deciden caminar al lado de alguien equivocado y en su egoísmo, no permite que ese alguien se aleje aún sabiendo que no le hace feliz.
Hay personas que sostienen matrimonios o noviazgos ya destruidos, por el simple hecho de pensar que estar solos es difícil e inaceptable.

Hay personas que deciden ocupar un segundo lugar tratando de llegar al primero, pero ese viaje es duro, incómodo y nos llena de dolor y abandono.

Pero hay otras personas que están solas y viven y brillan y se entregan a la vida de la mejor manera. Personas que no se apagan, al contrario, cada día se encienden más y más. Personas que aprenden a disfrutar de la soledad por que las ayuda a acercarse a si mismas, a crecer y a fortalecer su interior. Esas personas son las que un día sin saber el momento exacto ni el por qué se encuentran al lado del que las ama con verdadero amor y se enamoran de una forma maravillosa.
Una mujer completa no necesita muletas, vive y se entrega día a día, y cuando se enamora se entrega a ese amor sin dejar de ser ella misma.

Madre Teresa de Calcuta

Los niños aprenden lo que viven

Si los niños son educados entre reproches, aprenden a condenar.
Si son educados con hostilidad, aprenden a ser agresivos.
Si viven con miedo, aprenden a ser aprensivos.
 Si son tratados con lástima, aprenden a autocompadecerse.
Si son puestos en ridículo, aprenden a ser tímidos.
Si viven en competencia, no aprenden a compartir.
Si son regañados por sus errores, aprenden a sentirse culpables.
Si viven carentes de estímulo, aprenden a no confiar en sí mismos.
Si no conocen el reconocimiento, no aprenden a valorar a los demás.
Si son educados sin aprobación, aprenden a buscar relaciones tóxicas.
Si viven entre mentiras, no aprenden el valor de la verdad.
Si son tratados sin amabilidad, nunca aprenden a respetar a los otros.
Si los niños crecen en un entorno de seguridad, aprenden a no temer al futuro.
Y si viven sus años más tempranos rodeados de amor sincero, aprenden que el mundo es un maravilloso lugar donde vivir.

 Dorothy Law Nolte.

¡Tú puedes! ¡Todos podemos!

Haz como los pájaros: comienza el día cantando.
La música es alimento para el espíritu.
Canta cualquier cosa, canta desafinando, pero canta.
Cantar dilata los pulmones y abre el alma para todo lo bueno que la vida le ofrece.
Si insistes en no cantar, por lo menos escucha mucha música y déjate llevar por ella.

Ríete de la vida, ríete de los problemas, ríete de ti mismo.
La gente comienza a ser feliz cuando es capaz de reírse de sí misma.
Ríete de las cosas buenas que te suceden.
Ríete abiertamente para que todos se puedan contagiar de tu alegría.

No te dejes abatir por los problemas.
Si procuras convencerte de que estás bien,
vas a terminar convenciéndote de que realmente lo estás,
y cuando menos lo pienses te vas a sentir realmente bien.

El buen humor, así como el mal humor, se contagian.
¿Cuál de ellos vas a escoger?
Si estás de buen humor, las personas a tu alrededor
también lo estarán y eso te dará más fuerza.

Lee cosas positivas.
Lee buenos libros, lee poesía, porque la poesía es el arte de aceitar el alma.
Lee romances, historias de amor, o cualquier cosa
que reavive tus sentimientos más íntimos, y más puros.

Practica algún deporte.
¡El peso de la cabeza es muy grande y tiene que ser contrabalanceado con algo!
Además te vas a sentir bien dispuesto, más animado, más joven.

Encara tus obligaciones con satisfacción.
Es maravilloso disfrutar lo que se hace.
Pon amor en todo lo que está a tu alcance.
Cuando te propongas hacer algo, ¡métete de cabeza!

No dejes escapar las oportunidades que la vida te ofrece, no vuelven.
No eres tú que está pasando, son las oportunidades que dejaste ir.

Ninguna barrera es infranqueable si estás dispuesto a luchar contra ella.
Si tus propósitos son positivos, nada podrá detenerlos.
No dejes que tus problemas se acumulen, resuélvelos lo antes posible.

Habla, conversa, explica, discute y perdona: el silencio mata.
Exterioriza todo, deja que las personas sepan que las estimas,
que las amas, que las necesitas.
¡Amar no es vergüenza, por el contrario, es lindo!

Vuelve a las cosas puras, dedícate a la naturaleza.
Cultiva tu interior y ella hará que brote belleza de todos tus poros.

No seas aburrido… ¡Tú puedes! ¡Todos podemos!
Entonces … ¡¡¡Vamos!!!

“Vive Mejor”

Desconozco el autor

Cada día elige ser feliz

Sé firme en tus actitudes y perseverante en tu ideal.
Pero sé paciente, no pretendiendo que todo te llegue de inmediato.
Haz tiempo para todo, y todo lo que es tuyo, vendrá a tus manos en el momento oportuno.
Aprende a esperar el momento exacto para recibir los beneficios que reclamas.
Espera con paciencia a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente su dulzura.
No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes.
No revuelvas una herida que está cicatrizada. No rememores dolores y sufrimientos antiguos.
¡Lo que pasó, pasó!
De ahora en adelante procura construir una vida nueva, dirigida hacia lo alto y camina hacia delante, sin mirar hacia atrás.
Haz como el sol que nace cada día, sin acordarse de la noche que pasó.
Sólo contempla la meta y no veas que tan difícil es alcanzarla.
No te detengas en lo malo que has hecho; camina en lo bueno que puedes hacer.
No te culpes por lo que hiciste, más bien decídete a cambiar.
No trates que otros cambien; sé tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú.
Deja que el amor te toque y no te defiendas de él.
Vive cada día, aprovecha el pasado para bien y deja que el futuro llegue a su tiempo.
No sufras por lo que viene, recuerda que “cada día tiene su propio afán”.
Busca a alguien con quien compartir tus luchas hacia la libertad; una persona que te entienda, te apoye y te acompañe en ella.
Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona, despréndete de ella y ámala, sin pedirle nada a cambio.
Aprende a mirarte con amor y respeto, piensa en ti como en algo precioso.
Desparrama en todas partes la alegría que hay dentro de ti.
Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar la tristeza de todos los que te rodean.
La alegría es un rayo de luz que debe permanecer siempre encendido, iluminando todos nuestros actos y sirviendo de guía a todos los que se acercan a nosotros.
Si en tu interior hay luz y dejas abiertas las ventanas de tu alma, por medio de la alegría, todos los que pasan por la calle en tinieblas, serán iluminados por tu luz.
Trabajo es sinónimo de nobleza. No desprecies el trabajo que te toca realizar en la vida.
El trabajo ennoblece a aquellos que lo realizan con entusiasmo y amor.
No existen trabajos humildes. Sólo se distinguen por ser bien o mal realizados.
Da valor a tu trabajo, cumpliéndolo con amor y cariño y así te valorarás a ti mismo.
Pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos, quizás entonces necesitemos hacer
un alto en el camino y experimentar un cambio radical en nuestras vidas.
No te des por vencido, el éxito en la vida no se mide por lo que has logrado, sino por los obstáculos que has tenido que enfrentar en el camino.
Tú y sólo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida.

(Anónimo)

Yo te abrazo

 
Cuando te sientas juzgada,
Cuando pienses que el mundo no te entiende,
Cuando todo parezca que está en tu contra,
Yo te abrazo…

Cuando tengas un nudo en la garganta,
Cuando pidas a Dios bajar para que te abrace,
Cuando a tu alrededor no veas una sonrisa,
Yo te abrazo…

Cuando pidas ayuda y nadie responda,
Cuando no pidas ayuda y te critiquen por ello,
Cuando necesites consuelo y una caricia sutil,
Yo te abrazo…

Cuando quieras llorar y llorar sin razón,
Cuando el día esté frío y no haya una frazada,
Cuando no confíes en los que están junto a ti,
Yo te abrazo…

Cuando no quieras hablar sobre cómo te sientes,
Cuando odies aquellos consejos bienintencionados,
Cuando escuches regaños y reclamos por cómo eres,
Yo te abrazo…

Yo te abrazo sin decir una palabra,
Yo te abrazo solo para que te desahogues,
Yo te abrazo sin darte consejos que no necesitas,
Yo te abrazo para que sientas calorcito…

Yo te abrazo aunque no vuelvas a pedir un abrazo,
Yo te abrazo si solo buscas un minuto para respirar,
Yo te abrazo para que tomes impulso,
Yo te abrazo sin otra intención que abrazarte.

De corazón a corazón, yo te abrazo…

Autor: Melanie Forey 

Carta a mí misma para cuando todo esté yendo mal

“Sé que no te amas, pero yo te amo”.

Sé que te estás muriendo. Sé que lloras cuando nadie te ve. Sé que nada de lo que soñabas se está cumpliendo. Sé que nunca vas a ser una princesa. Sé que estás sola en la oscuridad. Sé que necesitas ayuda. Sé que estás buscando quien te ame.

Sé que estás buscando confiar en alguien. Sé que no eres perfecta y estás lejos de serlo. Sé que no te entienden, que eres diferente. Sé que se burlan de ti y te discriminan. Sé que no te amas.

Por todo eso, sé que vas a vivir. Vas a vivir una vida larga, con muchas piedras. Te van a sangrar las rodillas y cuando quieras curarlas te va a doler, pero después de la cura viene la calma y lo vas a entender. No hay recompensa sin sacrificio.

Sé que no vas a tolerar las injusticias ni la maldad de este mundo, pero vas a hacer algo respecto. Porque el universo cambia, cuando cambia uno.

Sé que vas a seguir llorando, desconsoladamente contra la almohada, pero también estoy segura de que vas a levantarte, secarte las lágrimas y enfrentar la adversidad con una sonrisa, porque siempre en cada cosa negativa hay una moraleja y hay esperanza.

Sé que se van a cumplir tus sueños, porque el alma no envejece, no tiene tiempos sólo tiene fe. Ten fe que vas a ser todo lo que te propongas porque eres de acero y porque lo mereces.

Sé que no vas a ser una princesa de Disney, porque no existen, porque eres de carne y hueso. Eres real y vas a vivir tu propio cuento y que lo vas a escribir tú, hoja por hoja, tachando, reescribiendo y cambiando finales. Tú decides por ti, vas a ser independiente.

Sé que vas a seguir sola en la oscuridad, pero que vas a conocer ventanas que se abran y te enseñen las estrellas. Sé que en la incertidumbre vas a encontrar tu fuerza mayor, tu sentido, tus dones.

Sé que vas a necesitar ayuda, de ti. Porque eres la única capaz de entenderte y darle valor a tu vida. Y sé que te van a acompañar en este camino.

Sé que vas a encontrar quien no te ame. Quien no de nada por ti, quien te haga sufrir, quien no te valore. Pero que al final, algún día, quien menos lo esperas en el momento que más lo necesites, va a ser incondicional, un amor para toda la vida.

Sé que te va a costar confiar, pero sé que el único secreto para sobrellevar esta tarea de vivir, es entregándose al 110%, confiando en que lo que tenga que pasar, pasará.

Sé que nunca vas a ser perfecta, pero vas a ser tú. Y créeme que no hay nada más maravilloso que ser uno mismo.

Sé que vas a seguir siendo incomprendida, porque eres revolución, porque eres cambio y porque eso jode, eso perturba pero no te para. Porque sabes lo que quieres, y vas a ir a todo o nada.

Se van a seguir burlando y te van a insultar de todas las maneras posibles. Pero vas a aprender, a reírte de ti, a reírte de la vida. Porque nadie puede hacerte sentir mal sin tu permiso, porque tienes derecho en tu vida.

Sé que no te amas, pero yo te amo. Y hoy te estás muriendo, pero no te das una idea de la mujer que eres. Eres única y te amo sin medida, no te olvides de mí, porque yo recuerdo lo fuerte que eres.

Juliana Lagarrigue

Las personas que saben sonreír

“Qué bien le queda a la vida las personas que saben sonreír!

A la vida le queda bien que sepamos aprovecharla y que tengamos el valor de explotarla superando todos los supuestos límites que nos ponen delante de la cara. A la vida lo que le queda de verdad bien es sentir que la gente sepa sonreír, con certezas y a carcajadas, sin conciencia y hasta que duelan los músculos.

Sonreír es irracional e íntimamente humano. Sonreír es el verbo que establece la herramienta más sincera y barata que tenemos para afrontar los problemas, celebrar los buenos momentos y regalar aire a los demás.

“La sonrisa es una verdadera fuerza vital, la única capaz de mover lo inconmovible” -Orison M. Marden-

Porque al sonreír parece que podemos con todo, que somos un poco más libres y que tenemos la fuerza suficiente para continuar. Por eso y por muchas más razones:

¡Qué bien le quedan a la vida las personas que saben sonreír! ¡Qué bien nos queda la vida cuando lo hacemos!

Esa gente que es sol cuando sonríe

La gente que sabe sonreír lleva, allí donde va, a la luz debajo del brazo: ilumina a quienes están a su alrededor y, de paso, los lugares que pisa. Es por eso por lo que esa clase de personas saben ser sol cuando más llueve y alegrarte hasta cuando tú no quieres hacerlo. Esas que te hacen reír, cuando tu no tienes ni puñeteras ganas de hacerlo.

En otras palabras, seguro que tú también conoces esa sensación de saber que pase lo que pase habrá alguien contigo que sabrá hacerte sonreír. No importa el espacio temporal o el tiempo espacial que haya entre vosotros: cerca o lejos, esa persona siempre va contigo donde vas.

“Alondra de mi casa, ríete mucho. Es tu risa en tus ojos la luz del mundo. Ríete tanto que mi alma al oírte bata el espacio. Tu risa me hace libre, me pone alas. Soledades me quita, cárcel me arranca. Boca que vuela, corazón que en tus labios relampaguea”
-Miguel Hernández-

La adicción de juntarte con gente a la que le gusta sonreír

Esta clase de gente de la que hablábamos y que tan bien le sienta a la vida crea, metafóricamente, adicción: hay personas que están en nuestra vida porque, ante todo, saben hacernos reír. Ellas tienen ese don especial de saber cuándo y de qué manera hacerlo.

Al sonreír esas personas nos transmiten cura, calma, ánimo y mucha seguridad. De hecho, recibir una sonrisa de regalo es casi siempre positivo, pues al hacerlo es como si con ella llegara un halo de energía vital que remueve nuestras emociones y las deja en su mejor cara.

Alguien que sabe que al sonreír va a conseguir que también lo hagamos, se lo merece todo, porque nos estará dando parte de lo que es de manera gratuita: no olvidaremos nunca esas sonrisas que nos hicieron o nos hacen sentir vivos.

Sonreír a la vida para que te devuelva la sonrisa

Lo mejor que podemos hacer con toda esa gente que nos ayuda a sonreír es tomarla como ejemplo: nosotros también podemos quedarle bien a la vida. En este sentido, el día que peor nos sintamos será cuando nos veremos más obligados a levantar el ánimo y afrontar las circunstancias lo mejor que podamos.

En esos días más nublados, tendremos que aprender a ser sol: sonreír para borrar y olvidar lo que nos duele es la mejor forma de avanzar. La vida no espera, aunque apriete: nuestra actitud es la única clave que logrará que las situaciones más delicadas queden en nuestra memoria como aprendizaje al que poder regresar sonriendo por haberlas superado.

Cristina Medina Gomez

El sexto sentido

 Usa tus ojos
para ver la belleza de la vida,
o para ver el interior de las personas…

No los uses para criticar maliciosamente
de cómo se ven o visten los demás,
o para juzgar a las personas,
sólo por sus apariencias.

Usa tus oídos,
para escuchar a tu prójimo,
y poder ofrecerle una palabra de aliento,
para escuchar los sonidos agradables,
que te ayudan a olvidar las dificultades,
y edifican tu interior.

No los uses como un arma,
o para envenenar a los demás.

Usa tu olfato,
para percibir el olor
de las flores, del perfume, del amor…

No lo impregnes, con los malos olores,
como lo son el odio,
el egoísmo, la traición.

Usa tu gusto,
para saborear el triunfo
de tus metas alcanzadas,
de los logros obtenidos
con esfuerzo y dedicación…

No lo uses para saborear,
las derrotas de otros.

Usa tu tacto,
para sentir y dar amor,
para tocar a las personas
con tus deseos positivos,
con tu caridad…

No lo uses para pedir
injustificadamente.

El sexto sentido,
el más importante,
es el que nos da la sabiduría
para distinguir la diferencia
entre los otros sentidos,
entre el bien y el mal,
entre dar o recibir,
entre construir o desmoronar.

A veces miramos sin ver,
oímos sin escuchar,
olemos sin percibir,
probamos sin saborear,
tocamos superficialmente.

Usa tus sentidos sabiamente,
no se trata de cuantos tengas,
sino de como los utilizas…

Desconozco el autor del texto-.

Danza lento…

¿Alguna vez has visto niños en un carrusel
o has escuchado la lluvia golpear el suelo?

¿Alguna vez siguió el vuelo errático de una mariposa,
o contempló el sol que se desvanecía en la noche?

Será mejor que bajes la velocidad, no bailes tan rápido, el
tiempo es corto, la música no durará.

¿Corres cada día sobre la marcha,
cuando preguntas “¿Cómo estás?”, ¿Escuchas la respuesta?

Cuando termina el día, ¿te acuestas en tu cama,
con los siguientes cien quehaceres corriendo por tu cabeza?

Será mejor que bajes la velocidad, no bailes tan rápido, el
tiempo es corto, la música no durará.

Alguna vez le dijo a su hijo, lo haremos mañana,
y en su prisa, ¿no verá su pena?

Alguna vez perdiste el contacto, dejé morir una amistad,
porque nunca tuviste tiempo de llamar y saludar?

Será mejor que bajes la velocidad, no bailes tan rápido, el
tiempo es corto, la música no durará.

Cuando corres tan rápido para llegar a algún lado,
pierdes la mitad de la diversión de llegar allí.

Cuando te preocupas y te apresuras durante el día,
es como un regalo sin abrir tirado.

La vida no es una carrera, así que tómalo con calma,
escucha la música antes de que termine tu canción.

David L. Weatherford