El amigo que duerme – Cesare Pavese.

¿Qué le diremos esta noche al amigo que duerme?
La palabra más tenue nos trepa a los labios
desde la pena más atroz. Miraremos al amigo,
sus inútiles labios que no dicen nada,
hablaremos en voz baja.
La noche tendrá el rostro
del antiguo dolor, que resurge cada tarde,
vivo e impasible. El silencio remoto
sufrirá como un alma, mudo, en lo oscuro.
Hablaremos a la noche que respira en voz baja.

Oiremos cómo gotean los instantes en lo oscuro,
más allá de las cosas, en el ansia del alba,
que llegará súbitamente tallando las cosas
contra el muerto silencio. La luz inútil
revelará el rostro absorto del día. Los instantes
callarán. Y las cosas hablarán en voz baja.

Vivir

Vivir, es vibrar a cada instante, ante la emoción de percibir
la maravilla de la creación que nos rodea.

Vivir, es aprender más cada día, es evolucionar y cambiar
para hacer de nosotros un ser mejor que ayer,
un ser que justifica su existir.

Vivir, es amar intensamente a través de una caricia,
es escuchar en silencio la palabra del ser amado.

Es perdonar sin réplica una ofensa es aspirar la presencia del otro,
es besar con pasión a quien nos ama.

Vivir, es comprender al amigo ante la adversidad y aunque
se tenga mil argumentos para contradecirlo o justificarlo,
finalmente sólo escucharlo, es tener la capacidad de
regocijarme ante sus triunfos y su realización.

Vivir, es vibrar y sentir, es amar y gozar,
es observar y superar, es dar y aceptar,
es ser y permanecer, es comprender que nuestro tiempo
es lo único que poseemos para realizar plenamente nuestro ser.

¿Cómo va a ser tu día hoy? – Mario Benedetti

Esta mañana desperté emocionado 
con todas las cosas que tengo que hacer 
antes que el reloj sonara.

Tengo responsabilidades que cumplir hoy. Soy importante.
Mi trabajo es escoger qué clase de día voy a tener.

Hoy puedo quejarme porque el día está lluvioso
o puedo dar gracias porque las plantas están siendo regadas.

Hoy me puedo sentir triste porque no tengo más dinero
o puedo estar contento porque mis finanzas me empujan
a planear mis compras con inteligencia.

Hoy puedo quejarme de mi salud
o puedo regocijarme de que estoy vivo.

Hoy puedo lamentarme de todo
lo que mis padres no me dieron mientras estaba creciendo
o puedo sentirme agradecido de que me permitieran haber nacido.

Hoy puedo llorar porque las rosas tienen espinas
o puedo celebrar que las espinas tienen rosas.

Hoy puedo autocompadecerme por no tener muchos amigos
o puedo emocionarme y embarcarme en la aventura de descubrir nuevas relaciones.

Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a trabajar
o puedo gritar de alegría porque tengo un trabajo.

Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a la escuela
o puedo abrir mi mente enérgicamente
y llenarla con nuevos y ricos conocimientos.

Hoy puedo murmurar amargamente porque tengo que hacer las labores del hogar o puedo sentirme honrado porque tengo un techo para mi mente, cuerpo y alma.

Hoy el día se presenta ante mí esperando a que yo le dé forma
y aquí estoy, soy el escultor.

Lo que suceda hoy depende de mí. Yo debo escoger qué tipo de día voy a tener.

Que tengas un gran día… a menos que tengas otros planes….

¿Cuál es el secreto para que logres el amor y la felicidad?

Si quieres felicidad, dale felicidad a otros; si quieres amor, aprende a amar a los demás; si quieres atención y aprecio, aprende a dar atención y aprecio; si quieres abundancia material, ayuda a otros a tener abundancia.

De hecho, la manera más fácil de obtener lo que quieres es ayudando a otros a obtener lo que quieren.

Este principio opera para individuo, corporaciones, sociedades y naciones.

Si quieres ser bendecido con todas las cosas buenas en la vida, aprende a bendecir silenciosamente a todos con las cosas buenas en la vida.

Hasta pensar en dar, pensar en bendecir, o una simple oración tiene el poder de influir a los demás.

El pensamiento tiene el poder de transformación.

Cuando aprendes a dar aquello que buscas, activas y montas la coreografía de la danza con movimientos exquisitos, energéticos y vitales que constituyen el eterno palpitar de la vida.

La mejor manera de poner en operación la Ley del Dar y poner todo el proceso en circulación es tomar la decisión de que en cualquier momento que entres en contacto con otra persona le darás algo.

No tiene que ser algo material; puede ser una flor, un cumplido o una oración, de hecho, las formas más poderosas de dar no son materiales.

Los regalos de cuidados, atención, afecto, aprecio y amor son algunos de los regalos más preciosos que puedes dar, y no cuestan nada.

Cuando conoces a alguien, puedes silenciosamente enviarle una bendición, deseándole felicidad, alegría y dicha.

Esta manera de dar silenciosamente es muy poderosa.

Podrías decir:

“¿Cómo puedo darles a otros en este momento cuando no tengo suficiente para mi”?

Puedes llevar una flor.

Puedes llevar una tarjeta que diga algo sobre los sentimientos que tienes por esa persona a la que estás visitando.

Puedes llevarle un cumplido.

Puedes llevarle una oración. Toma la decisión de dar a dondequiera que vayas, a quien sea que visites o veas.

Siempre y cuando estés dando, estarás recibiendo.

Entre más das, adquirirás más confianza en los efectos milagrosos de esta ley.

Al recibir más, tu habilidad de dar más también aumentará.

Deepak Chopra

El bosque mágico de la mente

El concepto de felicidad es muy diferente de unas personas a otras y aunque hay cosas y sensaciones que pueden ser comunes, los gozos de uno pueden ser pesadilla de otros; así, el escalador es feliz arriesgando su vida para vencer a la montaña mientras que una persona normal sentiría pánico por verse expuesta a ese riesgos.

Algunas personas son felices llevando una vida tranquila y segura mientras otras se mueren de aburrimiento si no hay en su vida cambios, novedades y fuerte excitaciones.

La felicidad depende más de lo que ocurre dentro que de lo que nos sucede fuera;de las ideas que tenemos sobre nosotros mismos y sobre la vida.

Depende de todos los misterios que viven en el

BOSQUE MÁGICO DE LA MENTE.

Dentro de tu mente los tienes todo.el sol y la luna, las montañas y los valles. Los colores del amanecer y las sombras de la noche. La alegría de las cascadas y la niebla espesa que empapa el alma de nostalgias infinitas.
Dentro de tu mente está la mano que te acaricia y la piel que tanto añoras.

Si buscamos dentro de tu mente, siempre encontrarás razones para ser feliz y también para permanecer en tristeza.

Porque tu felicidad no depende de lo que haces ni tampoco de lo que tienes.
No depende de cómo sea tu cuerpo ni de que tengas más o menos dones. Sólo depende de lo a gusto que estés con lo que haces, con lo que tienes, con tu cuerpo y con tus dones.

Básicamente, la Felicidad depende de que realmente quieras ser feliz y estés tan a gusto contigo mismo como para poder sentir todo el amor de la vida que te ha permitido existir.

“La Felicidad es una mariposa que sale volando cuando la persigues, pero que puede posarse a tu lado, si te sientas tranquilamente a mirar”

Nathaniel Hawthorne

Once Maneras

Antes de decirle algo a alguien, pregúntate a ti mismo tres cosas:

¿Es verdad?

¿Es algo amable?

¿Es algo necesario?

  1. Haz promesas que puedas cumplir y guárdalas fielmente
  2. Nunca pierdas la oportunidad de felicitar o alentar a alguien
  3. Niégate a hablar negativamente de los demás; no digas chismes y no escuches chismes
  4. Perdona a las personas? Piensa que la mayoría de la gente está haciendo las cosas lo mejor que ellos pueden
  5. Mantén una mente abierta; discute pero no pelees, (es posible no estar de acuerdo con alguien sin ser desagradable)
  6. Olvida contar hasta 10. Cuenta hasta 1,000 antes de hacer o decir algo que empeore las cosas…
  7. Deja que tus virtudes hablen por sí mismas, deja que se manifiesten siempre.
  8. Si alguien te critica, ve si hay algo de cierto en esa crítica y si es así haz los cambios necesarios? Si no hay nada de verdad en ello, ignóralo y vive como si nadie hubiera hecho el comentario negativo
  9. Cultiva tu sentido del humor; la sonrisa es la distancia más corta entre dos personas.
  10. No busques tanto ser consolado, si no consolar; no busque tanto ser entendido, si no entender; no busque tanto ser amado, si no amar.
  11. Ruego porque todos nosotros tengamos siempre presente estos puntos y los principios que hay detrás de ellos, para que podamos continuar mejorando nuestras relaciones personales con los demás dondequiera que nos encontremos.